miércoles, 30 de mayo de 2012

FRANCISCO RODRIGUEZ ORTIZ, asesinado con 37 años en Extremadura.


Francisco Rodríguez Ortiz

Francisco Rodríguez Ortiz era natural y vecino de Granja de Torrehermosa (Badajoz) donde es detenido el 6 de septiembre de 1939 y permanece en prisión hasta su ejecución un año y casi cinco meses después, el 24 de enero de 1941.
El 11 de septiembre presta declaración, por primera vez, en Azuaga. Es encausado por “rebelión militar” (Causa 865) en Consejo de Guerra Permanente (sumarísimo de urgencia) celebrado en Mérida el 14 de octubre de 1940, cuyo juez instructor fue Miguel Domenech Guerrero
Era bracero y no sabía leer ni escribir. Estaba casado con Josefa Santiago, con quien tuvo cuatro hijos: Carmen, Celestino, Pepita y Francisco.
Al parecer, Francisco había huido del pueblo y, según su propia declaración, sirvió en zona roja en la Compañía de Carretera nº 63. Al terminar la guerra y, como tantos inocentes e ingenuos, sin nada que temer, vuelve a su pueblo. La excusa para su detención es una denuncia de asesinato a Máximo Spínola formulada por Pedro Spínola Cárdena.
Él declara que “no ha intervenido en nada, nada más que en saqueo de la escopeta y no habiendo intervenido en ninguna cosa. Que lo único que hizo es hacer guardia en la Cruz Roja, de día, pues la noche la pasaba en casa porque su mujer estaba dada a luz”.
Poco se sabe de su vida, aunque hay dos hechos documentados que rebelan, seguramente, la personalidad de un hombre bueno y querido por sus amigos y su familia. Y debía ser inteligente porque promueve su defensa y lucha por su vida con los pocos medios a su alcance: el testimonio de sus amigos y una carta dictada por él donde pide clemencia a sus despiadados verdugos. Ya él en su declaración de inocencia añade que “pueden garantizar su conducta en esta localidad don Rafael Gahete de la Torre (médico con quien había prestado servicios en el hospital de la Cruz Roja) y Antonio Santiago (El Esquilao)”.

Y son esos dos amigos más Juan Sánchez Núñez, los que avalan en su pueblo a Francisco Rodriguez y aportan una declaración escrita y fechada el 14 de agosto de 1940 en la que hacen constar “que conocemos a nuestro convecino Francisco Rodriguez Ortíz, mayor de edad, casado y le acreditamos de buena conducta no conociéndole intervención delictiva durante el dominio de los rojos en este pueblo”. El alcalde Manuel Ramirez Seco “garantiza” al final de la declaración a las personas que han firmado el escrito como de derechas y afectas al glorioso movimiento nacional. En un mundo de miedo y delaciones, es de valorar este testimonio de sus amigos para intentar salvarlo, porque todos sabían ya a esas alturas que era arriesgado defender a un rojo.
Por otra parte, tres días después de celebrarse el Consejo de Guerra, el 17 de octubre de 1940, Francisco Rodríguez dirige una estremecedora solicitud de clemencia al Auditor de Guerra de Mérida. Ya debe ser consciente de su cercano final aunque todavía no se haya dictado sentencia porque el fiscal había pedido para él la pena de muerte por rebelión militar y el abogado defensor, con la  afirmación de que “los hechos no están suficientemente probados”, había pedido la pena de doce años y un día de prisión. La carta, firmada con la huella de su dedo, dice:

“Ilmo. Sr.:
Francisco Rodríguez Ortíz, viudo, natural y vecino de Granja de Torrehermosa ante V.S.I. con la mayor consideración y respeto
Expone que habiendo sido juzgado en consejo sumarísimo el catorce del mes en curso y habiendo pedido el Sr. Fiscal para el dicente la última pena, teniendo en cuenta las acusaciones a todas luces falsas que de mi expediente se desprenden puesto que el denunciante D. Pedro Espínola Cardona también natural y vecino de Granja se encontraba ausente de dicho pueblo en los días que concurrieron los hechos que a mí, de una forma tan caprichosa, este señor me atribuye puesto que, Ilmo. Señor, yo ni siquiera tuve conocimiento hasta el día que comparecí ante el Señor Juez de hechos semejantes.
Pruebas puedo exponer a V.S.I. la de los Señores Médicos D. Rafael Gaete y D. Juan Merino, señores con quien estuve prestando mis servicios en el Hospital todo el tiempo hasta la evacuación del tan repetido pueblo.
Con todas las razones expuestas y para poder esclarecer con nueva información los hechos que de una forma personal se me imputan, es por lo que espero de V.S.I. conceda nueva revisión de mi expediente haciendo con esto uno de los mayores actos de justicia puesto que sólo pido resplandezca la verdad en este mi caso, salvándome a la vez de la degradante muerte a que hoy por petición, como antes digo, por el Sr. Fiscal estoy propuesto.
Suplicándole una vez más ser atendido en nombre de mis cuatro hijos, los cuales de una forma tan injusta quedarían sin amparo.
Viva, V.S.I. muchos años en bien de España y de su justicia.
Mérida, 18 de octubre 1940.”

Para los militares franquistas no sirvieron de nada  ni los avales ni la solicitud de clemencia, ni la certeza de dejar huérfanos de padre y madre a los cuatro hijos de Francisco, cuya madre, Josefa, había muerto unos meses antes de su ejecución. Se dictó sentencia el 21 de enero de 1941 y tres días después, el 24 de enero, a las 7 horas, es ejecutado
Seguramente el hijo más pequeño de Francisco y el que llevaba su nombre, sufrió siendo tan pequeñito todas las consecuencias de la orfandad absoluta, el hambre y el desamparo, que no pudo sobrevivir y murió con muy pocos años.
Los otros tres hijos lograron salir adelante y hoy, sus nietos Manolo y Miguel Ángel, hijos de Carmen, la mayor de los hijos de Francisco, honran la memoria de su abuelo y defienden los valores por los que, tan cruelmente, perdió la vida.
Sevilla 19 de mayo de 2012.
Concha Morón Hernández.

miércoles, 23 de mayo de 2012

LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA: INCUMPLE LA LEY DE MEMORIA

Placa de homenaje a Franco en la Universidad de Sevilla
Ayer mientras iba a un curso de Extensión Universitaria, me topé con una lápida en reconocimiento de FRANCO como DUCE en el patio segundo de la Universidad de Sevilla, entrando por el Rectorado. Algunos historiadores y gente de la memoria ha pedido públicamente su retirada.  Cómo es posible que una Universidad pública mantenga esa lápida en homenaje a Franco, incumpliendo el artículo 15 de la Ley de Memoria (Ley 52/2007, de 26 de diciembre). ¿Nadie ha observado, ni pedido que retiren esa placa que no tiene ningún valor para estar en un lugar tan privilegiado de la Universidad? Recuerdo que desde ese patio y desde esa Universidad, muchos salíamos en manifestación en contra del Franquismo, con las consiguientes escenas de los grises a caballo, de los garbanzos, de las pelotas de goma, del agua a chorro,  pegando a los estudiantes que salíamos en defensa de la Universidad Pública, de la Democracia y de la Libertad

Esta placa ya estaba allí, es de 1965, pero en aquellos años no reparábamos en estas cosas, teníamos mucho tajo. Pero hoy, después de 37 años de la muerte del dictador, de más de 30 años de Democracia, ¿todavía ningún Rector se ha dignado en solicitar o pedir su retirada? ¿Tanta falta de sensibilidad democrática hay y ha habido en los rectores de la Universidad? Valor arquitectónico no tiene ninguno, bueno está en latín, que así, nadie sabe lo que dice. Pero es suficiente, habla de Franco como el Duce.
Desde aquí pido al Rector de la Universidad de Sevilla dé las órdenes oportunas para que se cumpla la ley de Memoria y limpiemos la Universidad y Andalucía de símbolos franquistas.

Artículo 15. Símbolos y monumentos públicos.
1. Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Entre estas medidas podrá incluirse la retirada de subvenciones o ayudas públicas.
2. Lo previsto en el apartado anterior no será de aplicación cuando las menciones sean de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados, o cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la Ley.
3. El Gobierno colaborará con las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales en la elaboración de un catálogo de vestigios relativos a la Guerra Civil y la Dictadura a los efectos previstos en el apartado anterior.
4. Las Administraciones públicas podrán retirar subvenciones o ayudas a los propietarios privados que no actúen del modo previsto en el apartado 1 de este artículo.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Manuel García Espínola, asesinado y desaparecido

PARTE DE  LA CORPORACIÓN DE ALANÍS FUE FUSILADA Y ENTERRADA EN LA FOSA COMÚN DE CAZALLA DE LA SIERRA.

 Con el trabajo de toda su familia, Manuel García Espínola está a punto de volver a la luz definitiva del recuerdo. En la fosa común de Cazalla de la Sierra, fueron "tirados" y "sepultados" más de trescientas personas. Con la ayuda de los familiares, del Ayuntamiento, del Ministerio de la Presidencia (última subvención del gobierno anterior) y la Asociación, estamos exhumandos los restos de todas estas personas, para darles una sepultura como se merecen.


Manuel García Espínola
En la primera fase de la exhumación salieron unos 50 cuerpos, en una fosa de 21m.de larga, 5 m de ancha y seguramente 3 m de profundidad, aquí "enterraron" a gran parte de los fusilados en la Sierra Norte de Sevilla.


La familia de García Espínola, ha estado luchando por dignificar la exhumación, extraer e identificar los restos de sus familiares, desde hace más de nueve años, desde la primera vez que en 2004, se planteó a la alcaldesa de entonces, del PA, la posibilidad de exhumar la fosa. Después del tiempo transcurrido, ahora, en 2012 estamos exhumando una de las fosas más importantes de la provincia de Sevilla, no solo por el número de víctimas, sino por lo que significa, esta fosa, para toda la comarca. 


Es una realidad y una necesidad, que ahora que las Políticas de Memoria (?) las va a ejercer IU a través de un gobierno de coalición; dar un empujón definitivo a la Memoria: con apoyo del movimiento memorialista y con la acción definitiva del Ejecutivo. Aunque ahora, dicen que hay poco dinero para esto, para otras cosas si; que lo que preocupa a algunos, es comer todo los días; pero nosotros llevamos muchos años esperando, más de SETENTA, y nunca les llega la oportunidad a aquella gente que murió por defender sus ideas y a un régimen DEMOCRÁTICO: la dictadura y a callar; la transición y a callar, porque podíamos alterar el frágil equilibrio de la democracia; que todavía es joven la democracia; que en la transición se firmó, sin rubricar, un pacto de silencio, contra los nuestros; que había que ceder para vivir en Democracia, !cara democracia¡; que a dónde van ahora los nietos con estas cosas; que si abrimos las heridas; que si hay que mirar para adelante; que ahora estamos en crisis y no tenemos dinero para estas cosas; que si el Gobierno socialista no lo tuvo claro y dejó pasar una oportunidad de oro; que si esto es incómodo para algunas élites; que si los historiadores se interesaron cunado vieron la posibilidad de venta; que si esto, que si  aquello; lo cierto, es que todavía en Andalucía hay mas de 600 fosas comunes sin abrir, sin dignificar y sin conocer los nombres de tantas personas como murieron y fueron asesinadas. Y lo políticos se quedan igual, ni se inmutan, dejan pasar el tiempo...como si nada.
Su familia: Manolo García y su primo


Por esto, todos: las familias, los nietos, biznietos y más, nos pusimos y dijimos:  Ya está bien, hombre....basta...Y surgen, como en momentos de grandes crisis, la Sociedad Civil. Manuel y su familia, están ahí desde el principio, con decepciones, pero en la lucha. Creo que al final lo tenemos que lograr, y MANUEL GARCÍA ESPÍNOLA, volverá a formar parte integra de su vida, de su pueblo, de su gente y cómo no, de su familia, que nunca lo olvidó y siguen....estamos con vosotros....

Poema a su padre, Alfonso Morón de la Corte, asesinado.

A una flor arrancada de la tumba de mi padre.

Encendida en verdores refulgentes
Concretos de distancia comprimida,
Una rosa glosaba de su herida
La sangre asesinada tristemente.

Escrutando mis ojos lentamente
La maraña en colores encendida,
Descubrí su sonrisa deprimida,
Robando el simbolismo a lo yacente.

Aspiré su perfume suavemente,
Penetrando en mí ser las tentaciones,
Tornadas en corajes impacientes;

Y detrás del silencio, paredones
Que las noches de crimen contemplaban,
Prestáronme su nieve y sus visiones.

Alfonso Morón Bellerín.  20 de enero de1953.

Tirados en la cuneta

Tirados en la cuneta
cunetas: cementerios clandestinos