domingo, 11 de marzo de 2012

Abuela María e Inés "La Tábana" en la choza de El Rocío

En la calle Sanlucar, la choza de mi abuela María

Mi abuela María, Mariquita "la Chichara", supo salir de la tragedia del franquismo y del asesinato de mi abuelo Isidro. Tenía cinco hijos y , cuando le dieron la noticia de la muerte de mi abuelo, le dio una especie de síncope, calló al suelo en la calle, frente a la consulta de D. Ángel, cerca de la puerta lateral de la iglesia de Almonte, que la asistió, y como consecuencia de la caída y el dolor por la muerte de mi abuelo, abortó su sexto hijo. Ella nunca lo dijo. Nunca contó la tragedia de su vida, nunca nos habló mal de nadie.No nos inculcó ningún tipo de rencor. Pero la figura de mi abuelo, impregnaba en silencio toda nuestras vidas, pero nadie contaba nada, nadie hablaba de nada. Solo el suspiro, la lágrima escapada de forma oculta, los pañuelos negros, la ropa negra, las tocas negras, y..."niño tu no te metas en política". Esta frase irrumpió en mis sentidos,  mucho tiempo, como un mantra que inundaba la choza y el deseo de salir de allí, de buscar, de encontrar respuesta.
Mi abuela amasaba para la calle, hacía pan en un horno de leña, cuidaba gallinas y se buscaba la vida. Los fascistas de Almonte, guiados por una de sus primas, una noche, entraron por la marisma, por el corral, como nosotros decíamos, y le destrozaron el horno de leña. Ella, creyó morir, lloró y pidió a Dios ayuda, sus hijos todavía chicos, la consolaban y pedían auxilio a los vecinos. Entre todos arreglaron el horno y mi abuela siguió con su lucha: si tiraban una enrramá, recogía la leña y la traía a cuesta; hacía y vendía hallullas, exquisitas con aceite y bacalao o aceite y azúcar; asaba galápagos y poco a poco, fueron pasando los años. 
Cuando empecé Medicina, para ella era un gran orgullo, se le llenaba la boca hablando y contando. Un día, estaba acostada enferma en mi casa, y no sé porque, vino a verla el obispo de Huelva, ella le contó que tenía un nieto que estaba estudiando para médico y lo único que le pedía era que bendijera los libros que estaban a su lado en una estantería. El obispo, se sorprendió, pero lo hizo. Ella murió feliz al saber que su nieto, después de tantas fatigas, llegaría a ser médico. Ella murió antes. Le dedico todo mi cariño.

Mariquita la Chichara e Inés la tábana y yo
Esta foto recoge un momento en la choza de la Calle Sanlucar de El Rocío, es de las pocas que recoge un  encuentro con mi abuela. La de el pañuelo. Desde esta misma choza, sacaron a mi abuelo para fusilarlo el 4 de septiembre de 1936.

11 comentarios:

  1. Impresiona ver y leer cuanto sufrimiento ha quedado sepultado en las fosas comunes del olvido en este país. ¿Habrá alguien que todavía pueda pensar que lo de la memoria Histórica es una manía de los nietos?
    Es escalofriante este relato, como tantos que encierra este territorio y la memoria.

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  2. Rafalito, me has emocionado. ¿Era tu abuela María la mujer que pintaba Teresa en un cuadro sujetando una gallina sobre su regazo cuando vivíamos en Sevilla?
    De aquellos pelos quedaron estas ideas; qué buenos pelos y qué buenas ideas. (Claro, que con bendición obispal...)Un abrazo.

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  3. Hola Enamorado, gracias por tu comentario. Me has recordado los buenos tiempos de Blanca Paloma, cuando estudiábamos. Cierto era mi abuela. Esta mañana cuando recibí el correo con tu comentario, me dio alegría y te lo agradezco. Veo que no pierdes el "tono" de siempre, la fina ironía de la gente inteligente.
    !Que bonita, la palabra regazo! Te transporta directamente a la choza de la calle Sanlucar. Tú sabes, que aquello del obispado, siempre estuvo dentro de mis objetivos. Fui monaguillo, y por algo se empieza.

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  4. HOY LEO POR PRIMERA VEZ TU BLOG ,Y ME EMOCIONO ESPECIALMENTE, NO SOLO POR LA HISTORIA, (QUE YA CONOCIA),SINO POR CONOCER A LOS PROTAGONISTAS DE ELLA,( PERSONAS SENCILLAS, TRABAJADORAS,...),Y EN ESPECIAL A TI, CON QUIEN HE TENIDO LA SUERTE DE COMPARTIR ,DE ALGUNA MANERA, GRAN PARTE DE MI VIDA.POR SABER LO QUE NO SE CUENTA,EL ESFUERZO Y LA LUCHA DIARIA PARA ESTUDIAR MEDICINA,LAS PENALIDADES ECONOMICAS, LAS ILUSIONES DE JUVENTUD,EL AFAN DE SUPERACIÓN,LA CONCIENCIA DE LUCHA....
    HOY, PUEDE QUE QUIEN TE CONOZCA,VEA EL LUJOSO ENVOLTORIO DE LA PERSONA EN LA QUE TE HAS CONVERTIDO, PERO YO SIEMPRE VEO DENTRO DE ESE ENVOLTORIO,AL CHICO JOVEN QUE SALIO DEL ROCIO CON LA INTENCION DE CAMBIAR EL MUNDO, Y QUE DE ALGUNA FORMA, Y A SU MANERA, LO HA CONSEGUIDO.

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    1. No se cómo empezar, pero tengo que confesarte que me he emocionado y se me han saltado las lágrimas con lo que dices. Es un gran "grito" de emoción y sorpresa. Pero conociéndonos desde hace tanto tiempo, yo también he tenido la gran fortuna de encontrarte o encontrarnos. Muchas veces estamos ahí, en silencio, observando al otro, hasta que un día lo necesitas o lo sientes más cerca. La fuerza, la confianza y la energía se transmiten en cada uno de nuestros encuentros. Recuerdo el sentimiento conjunto por los hechos que nos han ido haciendo cada día: tu siempre has estado ahí. tu y Julián formáis parte de mi vida, o mejor sois mi vida misma.
      Tú mejor que nadie conoces mis, nuestros esfuerzos por superarnos, por luchar, por seguir adelante lo más íntegro posible. Admiro de ti, creo que nunca te lo dije, vaya tontería, el esfuerzo continuo de superación, por la búsqueda inquieta e inteligente de una vida mejor, del respeto y la independencia, etc.
      Ahora ha surgido esto, pues bien, la sintonía de ambos es más profunda de lo que ni siquiera imaginábamos. Es un gran lujo compartir, parte de mi vida contigo, y sentirte parte de mi verdadera familia. La familia es algo más profundo que la circustancias de haber nacido de la misma madre o en la misma familia. Un beso y gracias. Tenemos mucho en común.

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  5. Como sigáis así me dejáis sin lágrimas.Siempre di gracias a la vida por haber puesto en mi camino personas como ustedes, que además del cariño me disteis una amplitud de mente que echo de menos bastante hoy en día a mi alrededor. Al paso que vamos -la sociedad pepera- me vuelvo autista del todo. ¿Quién entiende y comprende la lucha que los hijos de los jornaleros hemos llevado a cabo para estar donde estamos? ¿Quién entiende y comprende nuestro afán por aprender, por intentar mejorar el mundo, por desempeñar nuestros roles sociales de forma diferente a como otros los ejercieron sobre nosotros, por ser más libres para que otros lo sean también, por no olvidar de dónde venimos para saber a dónde vamos,...? Y qué maravilla de los padres que tenemos -aunque no los tengamos ya, están, son- que viniendo de donde venían nos dieron lo que tenían y más para que sus hijos escaparan del terrorismo del señorito andaluz de turno. ¿Cómo coño no vamos a tener memoria? La memoria es nuestra deuda para con ellos. Y también para con nosotros, para diferenciarnos de toda esta morralla que nos envuelve y que convierte en ideal de vida lo que tanto hemos rechazado.
    La memoria hace que aún saboreemos con deleite lo que un día fue un lujo para "nosotros": el discurso final de "El Gran Dictador" y su imagen sobre aquel poster, la rebeldía de Marilyn -vestida de bailarina-, "El rayo que no cesa" de Miguel Hernández, el amor oscuro de Lorca, Machado en boca de Serrat, el neorrealismo italiano en los cineclubs universitarios, los maestros de la sospecha(Nietzsche, Marx y Freud)comprados en librerías de segunda mano, las obras de teatro con entradas de claque,el arroz con nada más que tomate y zanahoria, la nueva trova cubana, la copla (que no es franquista, sino republicana), la bandera andaluza cuando no era un logotipo, los debates parlamentarios cuando eran cultura, el regreso de Dolores y Rafael a Madrid, la pantalla gigante en el hotel Macarena con el concierto de Miguel Ríos esperando ver los resultados electorales,... todo aquello fue verdad, y bonito recordarlo. Me alegro de haberlo vivido y ahora recordarlo contigo, con ustedes.

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  6. Es muy emocionante comprobar que hay gente diferente, gente comprometida con su tiempo, con los cambios, con una forma de vida diferente, con una concepción del otro como semejante, que le da igual que seas de una forma u otra, que pienses de esta o aquella manera, que se acuesten con quien quieran y hagan lo que quieran para buscar su felicidad y de camino, procurar respetar al otro.
    Desde que escribí esta historia, he descubierto muchas cosas que me han emocionado y me han hecho llorar: el recuerdo, la compresión,descubrir o mejor reencontrarme con gente como tu, que aunque sé que estas ahí, siempre tuve la sensación de la distancia lógica de los años. Me he reencontrado con el pasado de un barrio, de un piso, de una gente, de unos amigos, de no tener para comer y buscar, y coger prestado en los supermercados, para devolvérselo después, de no tener para comprar un "maldito" libro y pedirle a algunas librerías, un préstamo para compartir, de ir al cine para ver películas de "pensar" que no entendíamos nada. En definitiva gracias Enamorado, por seguir siendo auténtico, por seguir emocionándote con las cosas sencillas de la vida, porque tus lágrimas florecen con un recuerdo, por seguir siendo un Romántico, por seguir subrayando los libros mientras los lees, buscando el conocimiento profundo, el mayor entendimiento y la mayor comprensión de lo vivido. Quiero decirte, por este medio, que me has emocionado, que me has hecho recordar otros tiempos, y lo más importante, que sigues ahí, que estás ahí inamovible, y pidiéndole a la vida y exigiéndote sentir más, vivir más y ser mejor persona de lo que ya eres. Un beso

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  7. Rafa:

    He leído esta mañana el artículo sobre tu abuela y me ha conmovido. Eran personas de otro calado, con una fuerza que no se sabe de donde la sacaban, y sobretodo con la dignidad de mirar hacia adelante, pero sin olvidar, y tratar de no influir sobre sus familiares. Mi abuela con la que viví cuando murió mi padre cuando yo tenía 9 años, había pasado mucho con sus hermanos y su padre (el famoso Cornelio). Viví con mis abuelos 12 años y en ese tiempo, como tu abuela, no le escuché un reproche, ni un insulto, ni una expresión que delatara lo que había vivido y sus recuerdos se los llevó a la tumba. Su hermano aún está en una fosa común de las del cementerio de San Fernando en Sevilla. Lástima que cuando uno empieza a interesarse por estos temas, las personas que podían contarlas ya no están. Pero su recuerdo las engrandece.

    Un abrazo,

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  8. Gracias, a aquellas personas que han entrado en este blog, que tiene el objetivo de recuperar del OLVIDO a tanta gente que fue fusilada por la intransigencia del fascismo.
    Es cierto, que mi abuelo Isidro, marcó nuestras vidas, sobre todo la de mi abuela y mi madre, pero él fue un hombre honrado que perdió su vida por defender unas ideas, como tantos.
    Nosotros somos hoy Víctimas de aquel pasado aún no recuperado ni recordado.

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  9. Bueno Rafa, qué emoción. No puedo dejar de verme reflejada en tu historia, en tus recuerdos, en tu cariño hacia los que se fueron. Gracias por contarlo. A mí me encantaría haber conocido antes mi historia familiar, lo que sufrió mi abuela en la vida, lo que nunca contó y haberle dado un fuerte abrazo...con diez añitos nunca pude agradecerle todo lo que hizo por nosotros...Un abrazo

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    1. Gracias Noelia, es cierto, pero las historias de todos nosotros, tienen muchos puntos en común. Si profundizas, te das cuenta, que el dolor y la tragedia del franquismo, tambíén nos ha "tocado", con la singularidad de la vivencia añadida del silencio. En mi casa, durante la dictadura, nadie hablaba de nada, no se hablaba de política, no nos inculcaron odio, pero el ambiente en determinada circunstancias era espeso, sin saber el por qué. Gracias Noelia por tu aportación a la Asociación y al fin del Olvido de los NUESTROS.

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